Instrucciones
la miro, la miro detenidamente, me
detengo en la puerta y la observo ahí serena, dormida, sonrío y marcho.
Es tan callada -pienso
mientras camino al trabajo- me gusta el silencio caluroso que me ofrece;aunque
quisiera conversar de vez en cuando una noche, recostada sobre ella tomando un
poco de vino, y fumado un cigarrillo sin que se moleste, a veces siento que con
su silencio teje un hilo que sujeta mi cuerpo junto a ella en noches de
pensamientos largos y vagos que mueren
al llegar la aurora, cada dia pienso en un tal vez, tal vez su silencio es ese
amor que yo declaro sin que se de cuenta, tal vez un dia se lo diga y
confrontare las dudas que sostengo de su amor por mi, esa certeza que me ahoga
a diario.
De repente la extraño,
siento que me necesita percibo su dolor cuando me alejo, ella es tan paciente
incluso mas que yo, me espera todos los días en la esquina del cuarto, junto a
la pared, marcho temprano del trabajo declaro sentirme mal he interrumpo mis
actividades cotidianas para ir a verla, temo la toquen, la ensucien, siempre la
mantengo limpia y cuando alguien la toca entonces la furia me posee no lo soporto
y apresuro el paso de regreso a casa.
Cuando me regalan una
cama desconocen mi alegría, yo la poseo a ella y ella a mi. A mitad de la noche
me pregunto nuevamente, como todos los días si a ella le place tenerme a mi.
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