jueves, 24 de marzo de 2016

Diario de Alina Reyes

     ... Luego de que Alina ve como se aleja la otra en posesión de su cuerpo, comienza a experimentar una sensación de miedo que nunca antes había sentido, llegaron a su mente una serie de preguntas sobre su realidad inmediata. Mientras tanto, en otro punto de la ciudad, la ahora nueva reina se enfrentaba a su vida conyugal, situación que le resultó de poco agrado pues para ella no era común entregar amor y ser correspondida. Este hecho le causó gran impresión a su esposo Luis María, pues de ser una compañera cariñosa pasó a ser alguien lejana.
     Dos meses más tarde, la reina en el cuerpo de la mujer de Budapest en medio del frío y el hambre añoraba su vida en el lejano país de América, donde todo era cálido y bello y, se cuestionaba por su falta de carácter para haber evitado que aquellos breves episodios de locura terminaran por apoderarse de su vida.
     Simultáneamente en una habitación de hotel, la pareja de recién casados cada vez se entendían menos y la convivencia llegó a un punto tal que la nueva Reina sintió la necesidad de regresar a su vida de penumbras y frío en la calle. Internamentese decía: las necesidades del cuerpo son más fácil de satisfacer que las necesidades del alma. Mientras comprendia finalmente que llenar el vacío que le causa la soledad generada por la compañía de su esposo era imposible.
     Una semana después, ella regresó al puente donde vió por primera vez a su gemela, la dueña y esclava de su voluntad con la esperanza de recuperar su vida pero no la encontró y aun hoy, si vas a la ciudad de Budapest y pasas por ese puente podrás ver a una anciana harapienta; que incesante busca con su mirada cansada a aquella que no ha de llegar.

Autor: JC Otálora

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