Presencia.
Te amo por espíritu,
por lo intangible que percibo en ti.
Por recuerdo de vida que no fue ésta,
la nostalgia de ti me hace creativa.
Y comienzo a idealizarte,
a inventar nuevos colores para
describir tu aura.
Camaleónicos tus ojos,
hoy son verdes,
mañana inútiles,
nublados.
Tu rostro, tus labios, tu corazón,
no caben en ti de sueños e ideas.
Eres muy grande para este mundo,
en ti me hallo a mí.
Tus palabras cristalinas,
la presencia,
la mano sobre la cabeza,
consolándome.
Y todavía no sé si aún no naces,
o si ya moriste.
Me tomará una vida descifrar el
misterio,
la fecha exacta de nuestro encuentro.
Pero así te quiero, desde hoy, y
tengo hambre.
No hay comentarios :
Publicar un comentario